Posted by: CODIGO51 Categoría: Diseño Gráfico Comments: 0

El pan de cada día con trabajos de última hora.
Que vamos, que ya estamos de salida cerrando la oficina, o ya mismo, te encuentras de lo más tranquilo en casa echando la siesta y te llega de improviso o te llama de última hora, algún cliente desubicado para pedirte, elabores su trabajo y/o diseño para presentar en la universidad o alguna campaña publicitaria de su empresa; que no pudo llegar antes, porque el día lo tuvo muy complicado, y que somos su única esperanza de ayuda.
Aprendí la lección por la vía difícil; cada trabajo aceptado, me suponía tiempo extra en mi rutina diaria (quedarme de amanecida, tener menos tiempo para disfrutar con la familia). Lo más decepcionante era que los clientes pagaban lo mismo que hubieran pagado en mi horario normal de trabajo. La misma confianza y el temor a perder un cliente nos supone creer que estamos haciendo bien, sin pensar detenidamente, que estamos regalando nuestro esfuerzo y trabajo.
Debemos tener presente que cada día nos vamos mejorando en conocimientos, atención al cliente y metodología de trabajo; y ya no es lo mismo, nuestra época de estudiante, ha nuestra etapa como profesionales. Ya no es lo mismo cobrar por un diseño en horario normal de oficina, que cobrar por el mismo trabajo realizado en horarios y fechas que se supone son parte de nuestro tiempo libre (descanso), lo más lógico, es recargar al trabajo un adicional por horarios fuera de oficina (tiempo extra que puede ser considerado como horario nocturno, días feriados y fines de semana).

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